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martes, 18 de mayo de 2010

La química en la cocina: Día de la Ciencia del I.E.S. Nervión

Aprovechamos el Día de la Ciencia en el I.E.S. Nervión para acercar el mundo científico anuestro alumnado y a los que nos visitan.
Buscamos crear interés por la Ciencia para saber por qué pasan las cosas, para comprender la realidad que nos envuelve, montando experimentos sencillos pero interesantes y divertidos.

 

He usado la propuesta de trabajo de Nuria Solsona, "La química en la Cocina" porque como ella bien dice remarca dos ideas que yo comparto:

La primera señala que el conocimiento doméstico se articula entorno a una serie de fenómenos, que tienen una explicación en la física y la química, presentes en la ciencia escolar.
Y con este trabajo se intenta poner en duda la construcción del dualismo masculino-femenino, como un elemento central de la personalidad y la identidad humana.

.El alumnado de Proyecto Integrado de 1º Bachillerato de Fy Q deleitó a los visitantes  dejando probar los alimentos hechos de mezclas homogéneas y heterogéneas y reacciones químicas, desde  un bizcocho de chocolate, gazpacho o una rica mousse de fresa. Repetiremos este experimento sensiblizando de estos dos aspectos que queríamos poner de manifiesto porque muchos de los visitantes sólo pensaron que aquello era una DEGUSTACIÓN.




miércoles, 2 de diciembre de 2009

María la Judía

No es la única mujer practicante del "Arte Sagrado" en tiempos lejanos. Conocemos a Theosebia, a Paphnutia y a una supuesta Cleopatra (muy dudosa) que, al parecer, se animaron a trabajar los metales y minerales con igual soltura que sus compañeros. Sin embargo es a María a quien todos parecen mostrar como grandísima maestra. Es reconocida como la "Eva" particular de la historia de la alquimia, la primera mujer alquimista. Para que se hagan ustedes una idea de su tremenda antiguedad basta decir que el vetustísimo químico Zósimo de Panápolis (siglo IV) la cita siempre en pasado, venerándola entre los que él llama "sabios antiguos", un exclusivo grupo en el que figuran Demócrito, Moisés, Ostanes, Hermes, Isis, Chymes, Agathodaemon, Pibechios, Iamblichus...... nombre míticos y pseudo-epigráficos que buscaban dar una mayor relevancia al contenido de los textos que encabezaban. El eminente historiador de la alquimia F. Sherwood Taylor comenta que: "Uno de ellos, María al Judía, parece corresponder, en efecto, a una persona de carne y hueso y una gran descubridora de la ciencia práctica". Esta idea de María como persona física real es la que actualmente está más extendida entre los estudiosos del tema.Tiene gran fama de diestra operativa que le viene del própio Zósimo, quien al parecer tuvo en sus manos cierta obra suya en la que se hacía una pormenorizada descripción del instrumental en los laboratorios de la época. El propio Panapolita extractó ciertas partes ese texto, siendo la más conocida aquella que se refiere a cierto aparato destilatorio denominado Dibikos o Tribikos (según tuviese dos o tres caños para la destilación). He aquí la famosa cita(2): Os describiré el Tribikos, pues así se llama el aparato construído de cobre y descrito por María, la transmisora del Arte. Ella dice:

Constuir tres tubos de cobre dúctil un poco más gruesos que la sartén de cobre de un pastelero, debiendo tener la longitud aproximada de un codo y medio. Hacer tres tubos de esta clase y construir también un tubo ancho, de un palmo, con una abertura proporcionada a la cabeza del alambique. Los tres tubos deben tener sus aberturas adaptadas como un clavo al cuello de un ligero receptor de forma que se unan lateralmente a cada lado, formando uno de los tubos sólo como el pulgar de una mano y los otros dos juntos, como los dedos índice y medio. En el fondo de la cabeza del alambique habrá tres orificios ajustados a los tubos, y cuando estos encajen serán soldados en sus sitios, recibiéndo el de arriba el vapor de una manera diferente. Después, colocar la cabeza del alambique sobre la vasija de barro que contiene el azufre y tapar herméticamente las junturas con pasta de harina. Al final de los tubos deben colocarse redomas de cristal grandes y lo suficéntemente fuertes para que no se rompan bajo los efectos del calor que pueda provenir del agua situada en la mitad.

Otra atribución mucho más precaria es aquella que la identifica como inventora del "baño maría", un método para aplicar fuego a los cuerpos de manera suave y uniforme.